¡Hola! Soy Flor Chedufau
Mi historia con el arte no fue directa ni planeada.
Estudié escenografía y vestuario, trabajé haciendo disfraces, tuve un local de ropa pintada a mano… y aunque hacía mil cosas creativas, sentía que algo me faltaba, que no me encontraba del todo.
Hasta que un día, casi de casualidad, pinté mi primer mural. Fue en la casa de mi hermana, porque iba a venir la revista Living. Nunca lo había hecho, pero apenas apoyé el pincel en la pared, algo se encendió.
Sentí una felicidad y una emoción tan profunda que todavía hoy, al recordarlo, me emociona.
Ese mural salió en la tapa de la revista, abrí mi Instagram, empecé a mostrar lo que hacía… y de repente todo explotó.
Desde ese momento no paré. Trabajé sin descanso, todos los días, llena de pasión. No quería desaprovechar esa oportunidad ni volver atrás. Porque por primera vez en mi vida sentía que esto era lo mío.
Hoy, mi arte busca transmitir eso mismo que yo siento cuando pinto: paz, armonía, alegría, emoción. Quiero que cada mural, cada lámina, cada producto que llega a una casa, lleve un pedacito de mi universo. Que sea accesible para quienes no pueden contratar un mural, pero igual quieren disfrutar de mi arte en su día a día.
Además, amo enseñar. Mis workshops son encuentros llenos de energía, calidez y generosidad. Me encanta ayudar a que otras personas se animen, se suelten, descubran su propio estilo y confíen en su creatividad.
No soy una marca perfecta ni planificada. Siempre seguí mi instinto, hice lo que me apasionaba, trabajé con el corazón. Eso es lo que me hace única: mi autenticidad, mi pasión, mi constancia.
Sueño con seguir creciendo, con que mi tienda online se mueva, con llegar a más casas, incluso en España. Quiero seguir colaborando con marcas, lanzando nuevos productos, encontrando el equilibrio para crear siempre, sin perder lo que más disfruto.
Si algo aprendí en este camino es que con amor y pasión todo se puede lograr. No importa cuántas veces te digan que no, lo importante es creer en vos misma, ser auténtica y trabajar con el corazón.
Gracias por acompañarme. Este viaje no sería lo mismo sin ustedes.
